Cover of "Mi Sangre"

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Desde Bogotá, Colombia cuando me voy para Medellín.

Juanes, Lo Que Me Gusta A Mi, Mi Sangre

Y es que son tus ojos,
tu sonrisa y tu boca,
y tu carita de coqueta
lo primero que me gusta a mi.

Y soy yo quien se pone siempre como un loco,
cuando me miras poco a poco,
de la manera que me gusta a mi.

Está de vuelta Rosario Tijeras…

No creo que Rosario Tijeras esté trabajando hoy.

Aterrizó aproximadamente el vuelo 9213 de Avianca a las 12:15 de la madrugada. Llegamos a tiempo aunque habíamos salido desde Bogotá tarde unos 25 minutos.

Les cuento esto desde la perspectiva de un hombre que ya ha vivido más de los años que había pensado que iba a vivir. Sólo aposté a 70 y ya han pasado más de 7.

Salí desde el aeropuerto John F. Kennedy un poco cansado y con rabia de no haber podido encontrar el teléfono celular de Alcatel de Colombia. Lo busqué por horas y no lo encontré.

Ya había llamado a avisarle a mi tía, que viajaba el 7 de diciembre y que llegaba a Cali un poquito después de la media noche. La llamé usando el celular LG de Verizon Wireless con una tarjeta de la compañía Orbitel.  Le avisé qué tomaría un taxi desde el aeropuerto para llegar a San Fernando.

Mientras estoy escribiendo estoy escuchado música y está sonando Nat King Cole.

[ There was a boy a very strange and chatty boy.They say he wandered very far, very far over land and sea. A little child…but very wise was he. And then one day a magic day he passed my way… This he said to me. “The greatest thing you’ll ever learn is just to love and be loved in return.” Nat King Colé, Nature Boy.The Capitol Collectors.]

Siguiendo en español.  Nuestro vuelo salió a tiempo, y llegamos temprano aunque los asistentes de tierra en Colombia se demoraron remolcando el avión hacia el muelle.

Salí de sexto del avión y me pasé a todos menos a un muchacho que estaba tratando de continuar su viaje a Cartagena. Llegamos juntos al control de pasaportes después de caminar unos kilómetros.

La mujer que me recibió el pasaporte fingió no conocer mi vuelo. Se me hizo extraño que Immigración de Colombia no conociera este vuelo de Delta. Ha existido más de unos años. Le di mis datos y ella me dio la bienvenida a Colombia después de haber revisado mis documentos.

Por ahora todo iba bien. Recogí mi equipaje y pasé por la aduana.  Salí buscando el vuelo que iba para Cali.  Tenía mi equipaje de mano y un caminador que ya tenía la etiqueta puesta para entregárselo a Avianca. “¡No! Espere aquí para ir al muelle Nacional,” me dijo un asistente de Avianca. Esperamos minutos y yo ahora estaba encartado con un equipaje que no debía de estar conmigo.  Pensé que el caminador me lo iban a transferir para la bodega del avión.

Ahí empezó el maltrato de los asistentes del aeropuerto en Bogotá, Colombia y continuó en Cali cuando no me devolvieron mi equipaje. Se demoraron más de una hora. Me dejaron sólo, parado en el jet way del aeropuerto Alfonso Bonilla por más de una hora esperando.  [photo]
Nos mandaron a la Sala 3 para tomar el vuelo 9213 con destino a Cali. Tomamos un bus que iba hacia otro muelle.

Pasé por la Sala no.3,  y no nos dejaron entrar. Nos tocó que ir adentro para conseguir otro  pase abordo.

El equipaje que había facturado en Nueva York, no me lo aceptaron aunque tenía etiqueta para ser entregado en Cali.

Este equipaje que debía de haber hecho la conexión sin problemas, todavía lo tenía en mis manos. A la bodega del avión pensé que iría a ir mi equipaje de mano.

Tres mujeres trabajando el la clase ejecutiva de Avianca, cansadas de estar haciendo nada más que hablar me dieron otro pase aborde. “Pase a la sala tres, y llévese su equipaje consigo.”

Me fui contentó otra vez para ver la misma Bogotana que me había mandado a Avianca. Me pidió otra vez los mismos documentos, y se los di. Los de seguridad no me dejaron entrar con el equipaje de mano.

Ahí empezó la guerra. Reusé regresar otra vez a Avianca. Dejé el caminador que traía a Cali para dárselo a mi tía, con los Bogotanos pendejos de Seguridad. Me dijeron que llamara a Avianca. Pendejos tan grandes. Con qué teléfono iba a llamar.

Dejé botado el caminador y caminé perfectamente hacia el mostrador de Avianca. Se apareció otro Bogotano cerca del control de Seguridad. Éste si trabajaba con Avianca y me lo dejó entrar después de que le dije que venía con un problema de la pierna. Hace unas horas atrás, había estado esquiando en el estado de Utah en los EE.UU.

Después de esperar más de una hora en el jet way por el equipaje de mano, nos tocó que esperar otra vez más un taxi que nunca vino.

Se nos acercó una muchacho joven que ya lo había visto haciendo cola.  Se llama, Alexander.

Él nos preguntó que si llamaba a un amigo, que si nos iríamos con ellos hacia Cali.  ´´Claro, que sí.´´le respondimos.

Alexander llamó a Yasid. Lo despertó y él se vino de prisa a recogernos. Nos fuimos lo tres con Yasid.  Liliana de Yopal, iba hacia Jamundi y nosotros en la dirección opuesta. [ photo]
Gracias a Liliana y a Alexander llegué al barrio San Fernando como a las tres de la mañana.

Liliana me había prestado su Blackberry, cuando estábamos haciendo cola por taxis que no querían ir a Cali. Llamé a mi tía para avisarle que ya iba rumbo a San Fernando.

¡Gracias a Yasid!

Alexander y Yasid son docentes. Les conté de los 50 años de la fundación de la U. Santiago de Cali. Fue mi papá quien tuvo la idea de fundar una universidad en la ciudad de Santiago de Cali.

Héctor Santiago Cadena Copete y Alfredo fueron los quien fundaron esa universidad con el apoyo de sus esposas. Mariela Ángel de Cadena y Amira López de Cadena.

Más luego voy a visitar al nuevo director de la universidad. El que conocí hace unos años, se fue a trabajar con el Deportivo Cali. No sé si todavía sigue con el Deportivo Cali que ayer jugó con el Nacional de Medellín para decidir si ganan su novena estrella. Todo se decidirá el Domingo que viene.

En realidad no comprendo porque el mal servicio de taxi en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali. Me dicen que hay una mafia que controla esto. Pues que haya otra porque estos no son los suficientes para llevarnos a Cali. Que haya una para Palmira y que haya otra que vaya a Cali y que no jodan más con esto. En vez de mejorar el transporte para sacar gente del aeropuerto para ciudades y barrios cercanos, tenemos menos taxistas que parecen tener tanta plata que ya no quieren trabajar. ¿No será que estos están cobrando mucho? Desde hoy en adelante no les daré ni un centavo más como propina. Se acabó la pendejada de regalarles más de lo que deben cobrar. Que sientan otra vez hambre por el dinero. Gran hijos de putas que son más ricos que los docentes de esta ciudad.

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